El agua es un recurso preciado. La arquitectura sostenible busca reducir su consumo.
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Sistemas de Recolección de Lluvia: Capturar y filtrar el agua de lluvia para usarla en riego o inodoros.
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Grifería de Bajo Flujo: Implementar accesorios que reducen el consumo sin sacrificar la presión.
Aunque la construcción sostenible puede implicar un costo inicial ligeramente mayor, este se recupera rápidamente a través de:
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Ahorros Energéticos: Facturas de electricidad y gas significativamente más bajas.
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Mejor Calidad de Vida: Ambientes interiores más sanos, estables y confortables.